A una hermana... mi amiga
Vuelve a ser tú,
despierta al andar del alma,
que el denso caminar germine primaveras,
que tu sonrisa se esboze en un beso,
que el azar se vuelva fortuna,
pero por favor
nunca dejes de existir triunfal,
antes que mi último aliento expire poesía.
Camina descalza hacia el mar,
mira el horizonte,
siente el viento penetrar en cada superficie,
que las estrellas se alzen en tus ojos,
que el reposo del día calcine tus recuerdos,
y ahí volverás a ser tú,
para no dejarme más.
Emprendamos juntas la confidencia,
instalemos escaleras en cada estrella
y vuelve a ser tú,
con la vida palpitando en la mano,
con las lágimas hechas flor,
y tu prescencia,
en vez de agua... cristal.
Vuelve a ser tú
y no cambies nunca.