Sunday, July 16, 2006

Nunca me había dado cuenta, hasta ese día lo diferente que era.
Ya lo sé, todos somos diferentes y no hay nada de malo en ello, pero uno siempre busca unión con personas parecidas a nosotros mismos, he llegado a la conclusión que instintivamente nos juntamos con personas parecidas a nosotros para que no seamos vistos ante la sociedad como completamente diferentes o extraños, ya que si estás con alguien compartes las críticas, miradas, comentarios, sean buenos o malos y ya no eres el único.
Pero ¿Qué pasa con la gente que no encuentra a nadie con quien compartir sus pensamientos y las críticas de la gente?
Bueno, eso es lo que me pasa a mi ahora, debo aclarar que todo este fenómeno tiene sus pro y sus contra, como todo en la vida.
Debo aclarar también que el lado que yo muestro de este fenómeno es completamente actual y personal.

Siempre he pensado que yo debería haber vivido sentimentalmente en otra época, porque mis sufrimientos merecen más características que las de un siglo XXI, soy una poetisa soñadora que tiene dentro de su repertorio la "Oda a la almohada en que lloro" (disponible en mi diario de vida Nº2), soy una idealista y no me averguenzo de aquello, vivo la vida, porque así ésta me lo pide, mantengo vivo mi día pensando en los sueños que cumpliré, en los proyectos que realizaré y lo peor de todo (para algunos) es que no tengo ningún descaro en confesar que creo que los cumpliré todos, estoy tan segura que lo haré que parezco altanera al reconocerlo, me siento temporalmente fuera.
De pronto me encuentro predicando fuerte y apasionadamente mis ideales en una jaula plastificada llena de famas mirándome con cara de incomprensión, cuando me dí cuenta, me sonrojé con disimulo, pero seguí hablado, la pasión fue más fuerte.
Primer mal síntoma que me hizo sentir extraña. =(

Luego estaba soplando enérgicamente mi flauta, cuando pasa un cronopio, al cual quiero muchísimo, que me mira con cara extrañada, incluso con un dejo de rechazo que me dolió bastante, y hace mención de cómo me puede gustar semejante instrumento y estar dipuesta a dedicar mi vida (profesional) a él.
PLOP!
¿Tan cuestionable era?
Luego pensé: No, me ven así, porque debo ser la única persona que concen con este tipo de ideales, cuando conozcan a otra, dejaré de ser especial o diferente.
Esa misma semana un colectivero entusiasta me dice que solamente voy a sufrir al adjudicarme mi gloriosa carrera musical.
Pensé: Un colectivero de Santiago me hubiese dicho algo diferente, quizás más macro.
Me sentí espacialmente fuera.
Decidí que lo primero que pondría en discusión al salir de 4º Medio sería mi permanancia en Buin, esto de poder recorrer todo el pueblo en una hora, de tener no más de 5 opciones para llegar a casa me tiene preocupada.
Al estar en lugares pequeños tiendes a quedarte con lo que tienes más cerca, no buscar todos los medios u opciones necesarias. Teoría completamente personal.

En fin, esa semana me sentí completamente ajena a mi propia realidad, me sentí extraña por ser como yo soy, creo que eso fue lo peor,no sentirse extraño, sino mirado en menos o incomprendido.
Así fue como llegue a la conclusión inicial, tal vez solo debí haber escrito la conclusión omitiendo todo esto, pero ya lo escribí y no me arrepiento, ni siento que me autoclasifico, porque no me siento ni esperanza, ni cronopio, ni fama.