Monday, February 12, 2007

Una parte de mi

Es raro para mí hacer referencia de lo que hoy por alguna razón siento y deseo manifestar, aquí doy a conocer un lado escondido de mí, el resultado de sentimientos y papel, en cambio ahora necesito desenredar la confusión que tengo dentro. No me doy más vueltas.
Hace alrededor de cinco años que mi abuelita materna comenzó a manifestar sus primeros signos de alzheimer, yo realmente no sabía lo que era esta enfermedad, pensaba que simplemente se iban borrando cosas de la memoria, pero es más, muchísimo más que eso. La enfermedad avanzó muy rápido, ella está en la última de las tres etapas en que está clasificada esta misteriosa enfermedad. Yo desde pequeña profesaba un profundo respeto hacia ella, por ser una mujer muy dedicada a la ayuda social.
Todo esto de la enfermedad ha pasado tan rápido que recuerdo como si fuera ayer la primera vez que me acusó de ladrona, cuando me decía que a ella la seguía un hombre a todas partes... para mí eso ya era un calvario, pero ahora la situación es peor, solo una persona que tiene un familiar con alzheimer sabe de lo que hablo, yo jamás pensé que la mente humana podría llegar a tal grado de deterioro. Yo les confieso con el corazón en la mano que mi abuela no recuerda que debe ir al baño, no se sabe vestir, debe tener en su cabeza historias que solo su imaginación a presenciado, porque ella ya no es capaz de conversar... de vez en vez recuerda quien soy, pero ella ya no sabe dónde está parada.
Como se pueden imaginar esto es bastante doloroso, pero no para ella, sino para su entorno que es el que vive la enfermedad día a día. He conocido el infinito amor que mi madre y mis tíos profesan a mi abuela, pero sobre todo he conocido el amor y el dolor de mi abuelo, su esposo, quien la cuida y pasa en las buenas y en las malas junto a ella. Él la ama, soy capaz de decirlo con los ojos llenos de lágrimas, me di cuenta de ello cuando la familia decidió ponerla en un centro especial ya que la situación era incontenible. El primer día en que la fuimos a visitar conocí el lugar más espantoso que he conocido en mi vida. Al entrar sentías que llegabas a un submundo amargo, distante, donde vivían personas que no se comunicaban, pasaban la tarde entera sentados, algunos amarrados a sus sillas... uno que otro caminaba un par de veces al día. Recuerdo que me di una vuelta para concocer este mundo sin vida, donde ya era parte mi abuela. Para mi amargura, luego vi a los abuelitos que estaban postrados en sus camas, completamente dopados y prácticamente sin visitas.
Sentí tempestad dentro de mí, noté que el resto de mi familia se sentía parecido; hasta que lo vi a él, mi abuelito, con un ramo de flores para el amor de su vida. La ama, me dije y supe que nadie soportaría verla ahí. Duró tres días.

Bueno, siempre he considerado que mi familia es bastante reducida, mi padre es hijo único y mi madre tiene 3 hermanos y de ahí yo tengo 4 primos. Siempre quize tener más primos, más tíos, más gente que tú en realidad consideres cercana, por eso creo que le doy una infinita importancia a los amigos, ya que a mi familia la veo, pero somos tan pocos que si se ausenta uno a la reunión familiar ya está la mesa vacía.
La cosa es que mi abuelita tenía alrededor de siete hermanos, cuando los recordaba, me hablaba muy bien de ellos, pero yo por alguna extraña razón, no conozco a ninguno. Sé que la mayoría ha muerto, pero me causa curiosidad saber por qué yo no tengo ningún tipo de relación con ellos. Nadie me da una respuesta concreta, asumo entonces, que fueron problemas familiares.
Lo extraño ocurrió hoy, escuché a mi madre hablando por teléfono con mi tía y me enteré que una hermana de mi abuela y dos primas de mi madre se enteraron hace muy poco del alzheimer que padece mi abuela.
La quieren ver, ya que la noticia las impactó basntante. Me quedé muda.
Me entraron las dudas. ¿Por qué la quieren ver ahora si ni siquiera las va a reconocer? ¿Qué justifica esa distancia de años si ella era la hermana más cercana y querida de mi abuelita? ¿Tendrán intenciones de hacer familia si no los conozco?
Debo admitir que no me gusta mucho la idea, siento que mi abuelita se convertirá en una vitrina y no quiero que eso suceda.
Siento que pueden ser buenas personas, pero nunca fueron mi familia, no saben nada de mi. Y aunque suene raro para mí nada justifica la separación de los hermanos.
Nosé, estoy confundida.
Mi abuelito conversó con ellos y acordamos que habrá una once la próxima semana, donde ellos podrán ver a mi abuelita.
Quizás estoy siendo rencorosa, pero no me siento tranquila al no saber lo que en realidad pasó. Además por las mejores intenciones que puedan tener, mi abuela jamás se enterará que compartimos una mesa.
¿Qué hago? ¿Debo involucrarme con ellos? ¿Hacer "familia"?

Saturday, February 10, 2007

Estoy cansada de lo poco, contrarrestando de lo mucho. Porque al final todo tiene un poco de lo opuesto, me puedo referir por ejemplo de la felicidad que me produce la infelicidad y al revés. Porques hasta lo más inteligente tiene algo de idiota... y hasta yo estoy cansada y recargada de todo esto que nosé como nombrar.


Sin Título

Del sol al mar,
del mar a mi
llegan las aves de todos los tiempos,
como cartas llenas de vida,
a comer tal si fueran semillas,
las lágrimas amargas,
consolando así la dureza de mis ojos,
acercándose al susurro desesperado de concebir anhelada calma,
dentro de lo que parece marea abrumada.

Esfuerzos de respirar,
sin ahogarme en oxígeno,
encontrar el mapa exacto de mi cuerpo,
alma, alma, alma,
allí estás descubierta,
te invito a un té... charlemos,
hablemos del sol al mar,
del mar a mi,
de mi a ti.